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Relato
Autor: 
Sexo anal
10-Jan-2019
337
La deuda
Decidido a todo, Roberto le soltó de golpe su deseo. -Te ofrezco 5,000 pesos por un rato de placer-
Roberto espiaba atentamente a que su mejor amigo se despidiera de besito de su esposa como todas las mañanas desde que caso con Laura, una hermosa morena de 25 años con cara de santa y cuerpo de puta, Roberto había buscado de todas las maneras posibles estar a solas con la esposa de su mejor amigo y nunca había encontrado la oportunidad, pero su tenacidad parecía estar a punto de ser recompensada, con ansiedad vio como Luís se marchaba en su automóvil rumbo a la empresa donde laboraba al otro lado de la ciudad, jubiloso se acaricio la entrepierna.

Con la boca seca y la polla dura toco el timbre.

-¡buenos días Roberto, se acaba de ir Luís!-

"que contrariedad, pero ya que estoy aquí ¿me invitas un cafecito?"

-¡claro Roberto aun queda café del desayuno!-

La gran amistad de su esposo con Roberto, impidió a Laura darse cuenta la lujuriosa mirada de Roberto sobre su escote.

-¡que rico café, no cabe duda que eres una excelente ama de casa, como envidio a Luís!-

"hay no digas eso, Roberto ya veras como al rato tu también consigues una buena esposa…feo no eres"

-¿tú crees Laurita que no soy feo?-

"hay que pena…bueno…ya sabes que siempre digo lo que pienso"

-sabes Laurita…pues lo he pensado mucho y…pues me gustaría pedirte algo-

"¿necesitas dinero?…si quieres le llamo a Luís al móvil para que hables con el"

-no Laurita dinero no es lo que necesito….-

"¿entonces?"

-pues la mera verdad…desde que ti vi me impresionaste y pues…-

"Roberto… ¡estas equivocado!...yo amo a Luís"

-ya se que lo amas… pero me traes loco mujer-

"creo que será mejor que te marches"

Decidido a todo, Roberto le soltó de golpe su deseo.

-Te ofrezco 5,000 pesos por un rato de placer-

"¿queeeeeeeeeeeee…?"

-acepta por favor…te juro que Luís nunca se enterara…-

Si bien la situación económica de Luís y Laura no era desahogada, vivían con cierta comodidad y 5,000 pesos por una mamada era una oferta para tentar a cualquier mujer, además Roberto era un hombre guapísimo, a sus 27 años estaba en la plenitud de su vida, amaba a Luís, pero…quien le aseguraba que sus esposo le era completamente fiel, se prometió que esa seria la primera y la ultima vez que le ponía los cuernos a su esposo.

"Hay Roberto me halagas en verdad y se que cualquier mujer aceptaría gratis…pero"

-Recuerda, son 5,000 pesos que te pueden servir para muchas cosas-

La voluntad de la mujer ya estaba casi vencida y de reojo observaba la entrepierna de Roberto.

"¿quieres follarme?"

-me conformo solo con una mamada-

"esta bien, pero con la condición de que Luís jamás se entere"

-seré una tumba, te lo juro-

Roberto deposito la taza de café sobre la mesa y se sentó en una silla mientras al mismo tiempo se desabrochaba el pantalón, Laura se coloco de rodillas en medio de las piernas de Roberto lista para hacer el trabajo oral por el que le pagarían una buena suma de dinero.

Ante los ojos de Laura apareció un enorme bulto solo cubierto por la tela de los calzoncillos negros de Roberto, con lentitud libero aquella magnifica verga para empezar a darle una deliciosa mamada, pero aparentando indiferencia.

Roberto la tomo de la cabeza para llevar el ritmo, en la quietud de aquella casa solo se escuchaban los suspiros de Roberto y el sonido acuoso de la boca de Laura mientras chupaba aquel mástil de carne, se dio cuenta de que Roberto estaba mejor equipado que su esposo y muy a su pesar empezó a jugar con las pesadas bolas de carne que colgaban bajo aquella gruesa barra de carne…

Los momentos pasaban y Roberto no daba muestras de terminar, por lo que Laura empezó a masturbarlo frenéticamente, sus dedos resbalaban con facilidad gracias a su saliva que cubría la piel de la verga.

"¿ya te vas a venir?"

-No mamacita yo soy de corrida larga…sigue mamando con esa boquita rica que tienes-

Laura mamaba y mamaba mientras sentía que su concha estaba inundada de sus propios jugos, pero pensó que si le pedía otra cosa a Roberto se vería como una verdadera puta y el trato había sido solo una mamada, infinidad de veces su cabeza bajo devorando la rica verga de Roberto, la mano de Roberto en su cabeza la hacia sentir dominada, deseada y sucia, eso la excitaba.

-Hay Laurita que buena eres mamando verga, ya me imagino la cantidad de mamadas que le haces a Luís ¿verdad?-

Con la boca ocupada Laura se limito a mirar a Roberto y a decirle que si bajando la cabeza varias veces.

-¿puedo tocarte los pechos?-

"Hay Roberto, el trato fue solo una mamada…"

-se ven tan ricos, suaves y redondos… ¿puedo?-

"pero que sea rápido" –a estas alturas laura estaba realmente sofocada deseando tener algo duro en sus entrañas-

Las expertas manos de Roberto masajearon a su antojo los enormes senos de Laura acariciando delicadamente los pezones ya erguidos, no había la menor duda de que la mujer estaba sumamente excitada lista para lo que el quisiera.

-¿usas hilo dental o…?-

"hay Roberto que preguntas…."

-¡dime solo para imaginarme!-

"traigo puesta una tanga blanca"

-¡muéstramela!-

"hay no…eso seria otro precio"

-tú dime la cantidad-

"pues que sean mil pesos mas"

-Hecho-

Poniéndose de pie y limpiándose la boca, Laura se dispuso a mostrarse completa ante los ansiosos ojos de Roberto, no había duda de que Laura poseía un cuerpo de tentación, Roberto recorrió a su antojo las carnes firmes de la mujer, quien dio media vuelta para mostrar su generoso trasero, la delicada prenda se incrustaba en medio de dos magnificas masas de carne.

-¡que bárbara…que rico culo tienes!-

Halagada en su feminidad, Laura se acaricio el trasero con lentitud.

-¡no puedo más, te doy 10,000 pesos por ese culo!-

"no puedo, el culo no me lo ha tocado nadie, ni siquiera Luís"

-¡así que eres virgen del culo!-

"y solo será de Luís"

-no seas tonta, por el culo nadie se dará cuenta de que eres virgen, ni siquiera Luís que no te lo ha pedido-

"¿tu crees…?"

-¡claro, me mocho un huevo!-

"tu ganas…pero dame los 10,000 pesos de una vez, no vaya a ser que no pagues después de follarme"

Roberto saco el grueso fajo de billetes y se entrego a Laura quien inmediatamente lo guardo en un lugar seguro, cuando regreso con Roberto este ya estaba completamente desnudo, aunque Laura siempre lo había visto vestido, Roberto tenia un cuerpo muy bien cuidado, con el pecho completamente velludo, junto con los brazos y piernas, no pudo evitar que el corazón le latiera casi como una colegiala ante su primera vez, sabedor del efecto que su cuerpo causaba en las mujeres, Roberto se acerco a Laura para abrazarla y acariciar el estupendo cuerpo femenino, beso y chupo los pezones arrancándole a Laura espasmos de placer que recorrían su cuerpo, mientras sus manos estrujaban las nalgas de Laura y acariciaba el estrecho orificio anal.

-ven preciosa…ponte aquí, que ese culito será mío-

"por favor…despacio, que nunca me han dado por ese lugar" –exclamo Laura pues las dimensiones de la polla de Roberto eran de respeto-

-seré tierno, por ser tu primera vez-

Con la verga completamente lubricada por la saliva de Laura, Roberto se coloco detrás de la mujer para colocarle su miembro a la entrada de su palpitante culo, lentamente y con dificultad el miembro fue entrando dilatando el estrecho esfínter, apretando los dientes para no gritar Laura fue sintiendo como un miembro que no era el de su marido entraba en ese lugar tan intimo, las manos de Roberto la sujetaban fuertemente de las caderas para acercarla lo mas posible a su cuerpo, parecía que aquello nunca terminaría por entrar, dos empujones mas y unas cuantas lagrimas en sus ojos y ya estaba completamente invadida, sus pezones estaban al rojo vivo, humeantes.

Roberto la empezó a follar con enloquecedora habilidad, no se podía negar que era un amante experto, metía su verga hasta el fondo para hacerla sentir sus huevos chocando con sus muslos, estaba al borde de un explosivo orgasmo con sus dedos acariciando su clítoris.

"hhhhhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa"

-que rico culo tan apretadito mmmmmmmmmmmmmmmhhhhhhhhhhhhh toma, tomaaaaaaaaaaaaaahhhhh-

"haaaaaaaaay Robertoooooooooooooooohhhhhhhho …. me mataaaaaaaaaaaaaasssssssssss"

-¿te gusta…perrita…que te meta la verga por el culo?-

"hhhhhhhhhhhhhhyyyyyyyyyy siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii….méteme los huevos……….aaaaaaaaaaahhhhhhh"

Recargando todo su cuerpo hasta quedar completamente fundidos en uno solo, Roberto empezó a descargar chorros y chorros de espeso semen en el hasta hace un instante inmaculado culo, hinchándose en cada descarga, mientras Laura alcanzaba un orgasmo que la dejo completamente aturdida y olvidándose de su nombre de pila, quedaron los dos cuerpos sumamente agitados y con gotas de sudor por el esfuerzo, ya después pasado el temporal vino la entrega de la suma acordada, ya mas repuesta Laura ni siquiera se atrevía a mirar a los ojos a Roberto, quien se limito a vestirse y marcharse con un gesto de satisfacción difícil de disimular.

Laura hacia planes en que gastarse esa suma de dinero ganado con el sudor de su cuerpo, literalmente hablando, ya se imaginaba comprando ese par de tacones tan caros que Luís se negaba a comprárselos y porque no, darse un tratamiento de belleza…estaba tan feliz.

Horas después.

-mi amor ya vine… ¿Dónde estas?-

Pregunto amoroso Luís, mientras se quitaba la corbata.

"mi amor, ¿Cómo te fue?"

-Bien, oye princesa… ¿no estuvo aquí Roberto?-

"¿Por qué lo preguntas?" – se alarmo Laura, pensando porque le preguntaba su esposo por su amigo.

-pues veras reina de mi vida, hace un mes le preste 10,000 pesos a Roberto y ayer que hablamos quedo de pasar a pagarme, le dije que viniera hoy en la noche pero me dijo que tenia un compromiso, así que acordamos que pasara por la mañana…¿vino o no vino?-

"¿te debía 10,000 pesos?"

-si-

"y porque no me dijiste…" –pregunto Laura al mismo tiempo que se sentaba en un sillón para no caerse de la impresión-

-porque Roberto es muy mentiroso y no pensé que fuera a venir… ¿vino o no vino?-

"pues fíjate que si vino y me dejo los 10,000 pesos que te debía…."

La expresión en el rostro de Laura era de quien ha sido burlada, el muy cínico le había pagado con el dinero que le debía a su esposo y era obvio que ella no podía decirle como había cobrado, la muy estúpida había sido engañada como una niña.

Fin.
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